Del 30 de agosto al 3 de septiembre de 2026 se celebró en Ottawa (Canadá) el congreso internacional EPRBioDose 2026, bajo el lema “Biodosimetry into the Future”. El encuentro reunió a especialistas de numerosos países en dosimetría biológica y física, radiobiología, evaluación retrospectiva de dosis y preparación y respuesta ante emergencias radiológicas y nucleares.
EPRBioDose constituye uno de los principales foros internacionales para el intercambio de conocimientos entre profesionales de la biodosimetría, la dosimetría mediante resonancia paramagnética electrónica (EPR), la reconstrucción retrospectiva de dosis, los biomarcadores de exposición y la respuesta sanitaria ante incidentes con radiaciones ionizantes.
El programa científico incluyó tres conferencias plenarias, ocho sesiones de comunicaciones orales, dos sesiones de pósteres, cursos de formación y una mesa redonda internacional sobre inteligencia artificial.
Asimismo, se desarrollaron actividades relacionadas con WHO BioDoseNet, la red de laboratorios de dosimetría biológica promovida por la Organización Mundial de la Salud. La conferencia contó con la participación de investigadores y representantes de instituciones científicas, sanitarias y reguladoras de Europa, América y Asia, entre ellas la Organización Mundial de la Salud, el Organismo Internacional de Energía Atómica, Health Canada, la Autorité de sûreté nucléaire et de radioprotection de Francia, UK Health Security Agency, Bundeswehr Institute of Radiobiology, diferentes organismos de Estados Unidos, universidades, hospitales y laboratorios nacionales de dosimetría.
Formación y cooperación internacional
Antes del inicio oficial del programa científico se desarrollaron diferentes cursos de formación, dirigidos a reforzar los conocimientos y capacidades prácticas de los participantes en técnicas de dosimetría biológica y física. La formación representa un componente esencial en este ámbito, ya que la respuesta ante una emergencia radiológica requiere laboratorios capaces de activar rápidamente procedimientos estandarizados, analizar un gran número de muestras y proporcionar estimaciones de dosis fiables que ayuden a la toma de decisiones médicas.
También se celebró una reunión de WHO BioDoseNet, red internacional coordinada por la Organización Mundial de la Salud que promueve la cooperación entre laboratorios de biodosimetría. Su finalidad es facilitar el apoyo mutuo entre países, la armonización de metodologías, el desarrollo de ejercicios de intercomparación y la movilización de capacidades analíticas cuando un accidente o emergencia supera los recursos disponibles en un único laboratorio o país.
Alegría Montoro, miembro de la Sociedad de Protección Radiológica (SEPR), presentó el proyecto financiado por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), para la elaboración del Protocolo Nacional de Dosimetría Biológica, junto con las capacidades españolas y los avances hacia la creación de una red nacional coordinada, mientras que Mercedes Moreno expuso la experiencia y las capacidades del Laboratorio de Dosimetría Biológica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.
Estas actividades previas reflejaron uno de los mensajes centrales del congreso: la preparación frente a emergencias no depende únicamente de disponer de técnicas avanzadas, sino también de contar con profesionales formados, protocolos comunes y redes nacionales e internacionales capaces de trabajar de forma coordinada.
Nuevos biomarcadores e inteligencia artificial
La primera jornada comenzó con la conferencia plenaria “Perspectives in Multiple-Parameter Biological, Biophysical, and Physical Dosimetry”, impartida por William Blakely, del Armed Forces Radiobiology Research Institute de Estados Unidos. La conferencia abordó la importancia de combinar diferentes herramientas de dosimetría biológica, biofísica y física para mejorar la estimación de la exposición. Ningún biomarcador es capaz, por sí solo, de responder de manera óptima a todas las situaciones, ya que la utilidad de cada técnica depende del tiempo transcurrido desde la irradiación, el tipo de exposición, la dosis, su distribución corporal y la disponibilidad de muestras biológicas o materiales susceptibles de análisis.
La primera sesión científica estuvo dedicada al descubrimiento de nuevos biomarcadores. Se presentaron estudios sobre las respuestas biológicas tras exposiciones internas, la identificación de perfiles proteómicos asociados al sexo y a la supervivencia, y la aplicación del marco de vías de resultados adversos para integrar distintos indicadores de exposición y daño. Varias comunicaciones analizaron las alteraciones persistentes del transcriptoma sanguíneo tras exposiciones a dosis elevadas y las firmas de expresión génica producidas por radiaciones con diferentes valores de transferencia lineal de energía, incluidos protones e iones de carbono. También se abordaron nuevas estrategias para obtener resultados con mayor rapidez, como la automatización del aislamiento de ARN y la secuenciación mediante tecnologías portátiles, con el objetivo de avanzar hacia sistemas de biodosimetría utilizables en el punto de atención.
Otros trabajos estudiaron nuevos biomarcadores no invasivos en orina para detectar la exposición a radiación, así como la influencia de los ritmos circadianos sobre los mecanismos de control de la expresión génica. En conjunto, las comunicaciones mostraron una clara tendencia hacia la biodosimetría multiparamétrica, basada en la combinación de información citogenética, molecular, proteómica y física para aumentar la precisión de la estimación de dosis y mejorar la predicción de los posibles efectos clínicos.
Inteligencia artificial aplicada a la dosimetría
La sesión de la tarde se articuló en torno a la mesa redonda “Artificial Intelligence in Retrospective Biological and Physical Dosimetry: From Emergency Triage to Integrated Dose Assessment”. En ella participaron expertos de Alemania, Japón, Corea, Croacia, Canadá y Francia, junto con representantes de la Organización Mundial de la Salud. La mesa permitió analizar el estado actual de la inteligencia artificial en dosimetría y sus posibilidades de aplicación en emergencias radiológicas. Entre las aplicaciones discutidas destacaron la identificación automatizada de metafases y alteraciones cromosómicas, el reconocimiento de cromosomas dicéntricos y micronúcleos, la interpretación de señales de dosimetría física, la clasificación rápida de personas potencialmente expuestas y la integración de resultados procedentes de diferentes técnicas. La inteligencia artificial puede contribuir a reducir el tiempo necesario para analizar grandes volúmenes de muestras, disminuir la variabilidad entre observadores y ampliar la capacidad operativa de los laboratorios. Sin embargo, se destacó también la necesidad de disponer de imágenes y conjuntos de datos adecuadamente anotados, validar los algoritmos en diferentes laboratorios y poblaciones, garantizar la calidad de los resultados y mantener la supervisión de profesionales expertos.
La incorporación de estas tecnologías deberá ir acompañada de procedimientos de validación, criterios de control de calidad y marcos que permitan utilizar los resultados de forma segura en la toma de decisiones clínicas y de protección radiológica.
Avances en EPR y evaluación de exposiciones accidentales
La segunda jornada comenzó con la conferencia plenaria “Cutaneous Radiation Injury: Clinical Analysis and EPR Biodosimetry for Local Exposure Assessment”, impartida por Minsu Cho, del Korea Institute of Radiological & Medical Sciences. La ponencia estuvo dedicada a las lesiones cutáneas inducidas por radiación y a la aplicación de la dosimetría EPR para evaluar exposiciones localizadas, que requieren aproximaciones diferentes a las empleadas en una irradiación homogénea de cuerpo entero.
La sesión posterior revisó los avances recientes en dosimetría biológica y EPR. Se analizaron los retos actuales de la dosimetría citogenética, especialmente la necesidad de aumentar su rapidez, capacidad y nivel de automatización sin perder precisión.
Entre los trabajos presentados figuraron la comparación de diferentes métodos de tinción cromosómica, la introducción de una técnica modificada de bandeo cromosómico, el desarrollo de un ensayo automatizado de condensación prematura de cromosomas y la creación de plataformas de alto rendimiento para el triaje y la evaluación de personas afectadas por una emergencia radiológica.
La condensación prematura de cromosomas constituye una técnica especialmente útil en exposiciones a dosis elevadas, en las que la división celular puede verse comprometida. Su automatización podría ampliar el rango de aplicación de la dosimetría citogenética en escenarios complejos.
También se presentó el desarrollo de un sistema de triaje y evaluación de lesiones por radiación diseñado para procesar un número elevado de muestras en el contexto de una emergencia de salud pública.
Dosimetría EPR con dientes, uñas y materiales de uso cotidiano
Una parte importante de la jornada estuvo dedicada a la utilización de la resonancia paramagnética electrónica para la reconstrucción retrospectiva de dosis. La EPR permite detectar señales estables generadas por la radiación en determinados materiales biológicos y objetos de uso cotidiano. Durante la sesión se presentaron avances en el análisis de dientes y uñas, dos matrices con un importante potencial para estimar la dosis después de una exposición accidental. También se expusieron estudios sobre dosimetría basada en azúcares y en tarjetas que incorporan alanina. Estos materiales podrían utilizarse para estimar retrospectivamente la dosis recibida cuando no se dispone de un dosímetro personal. La posibilidad de utilizar materiales disponibles en el entorno de la persona expuesta resulta especialmente relevante en accidentes inesperados. No obstante, es necesario estudiar previamente la estabilidad de las señales, la variabilidad de los materiales y la influencia de factores ambientales y de fabricación.
Evaluación biológica de exposiciones accidentales
La jornada concluyó con una sesión centrada en la evaluación retrospectiva mediante dosimetría biológica. Se presentaron tecnologías emergentes para ampliar el conjunto de herramientas disponibles en una emergencia radiológica o nuclear. Entre ellas destacó un método de PCR rápido, portátil y potencialmente económico, basado en la detección de cambios de expresión génica inducidos por la radiación. También se abordaron los avances en biodosimetría de altas dosis y el efecto de la variabilidad interindividual e intraindividual sobre la respuesta del ADN a la radiación. Estos trabajos subrayaron la necesidad de considerar factores como la edad, el sexo, el estado de salud, el momento de recogida de la muestra y las características individuales al interpretar determinados biomarcadores.
Radiación espacial, bajas dosis y exposiciones médicas
La tercera jornada se inició con la conferencia plenaria “The Maturation of EPR Biodosimetry for Mass Casualty Response”, dedicada a la evolución de la dosimetría EPR y a su preparación para ser utilizada en escenarios con múltiples víctimas. Posteriormente se desarrolló una sesión dedicada a la dosimetría de la radiación espacial, un área de creciente relevancia por el incremento de las misiones espaciales y los planes de exploración de larga duración.
La radiación espacial presenta características diferentes a las exposiciones habituales en la Tierra. Los astronautas pueden estar expuestos a protones, partículas pesadas y otros componentes de elevada transferencia lineal de energía, lo que plantea desafíos específicos para la evaluación del daño biológico y la estimación del riesgo.
Las comunicaciones abordaron el entorno radiológico espacial, la experiencia canadiense en biodosimetría de astronautas, la aplicación del aprendizaje automático al diseño de estudios y al cálculo del número de muestras, y la utilización de modelos computacionales basados en Geant4-DNA para simular la respuesta de los linfocitos. Estos modelos permiten estudiar la distribución microscópica de la energía y su relación con el daño en el ADN, contribuyendo a comprender mejor los efectos biológicos de exposiciones complejas.
Biodosimetría en bajas dosis y exposiciones médicas
Durante la sesión se revisó el estado actual de la dosimetría biológica en estos escenarios y las dificultades asociadas a la detección de señales próximas a los niveles basales. Se presentaron estudios sobre la cuantificación de la incertidumbre en dosimetría citogenética, la formación de radicales inducidos por irradiaciones con tasas de dosis ultraaltas; como las empleadas en investigación sobre radioterapia FLASH; y la respuesta de γ-H2AX tras exposiciones a rayos X de baja dosis y baja energía.
También se expusieron trabajos sobre el establecimiento de curvas de dosis-respuesta de micronúcleos corregidas según la edad y el sexo, así como el empleo de microscopía óptica no lineal para detectar de manera multimodal la exposición en la piel.
La sesión mostró que la biodosimetría no se limita a los grandes accidentes radiológicos. También puede contribuir a la investigación y evaluación de exposiciones médicas, ocupacionales y ambientales, aunque la interpretación a bajas dosis exige métodos muy sensibles y un conocimiento preciso de la variabilidad de fondo.
Dosimetría de referencia, redes y respuesta ante emergencias
La última jornada comenzó con una sesión dedicada a la dosimetría de referencia y a las aplicaciones de la alanina. La calidad de los estudios de dosimetría biológica depende de que las condiciones físicas de irradiación estén bien caracterizadas. Para construir curvas de calibración fiables es necesario conocer con precisión la dosis administrada, la tasa de dosis, la calidad de la radiación, la geometría de irradiación y la homogeneidad del campo.
Las comunicaciones revisaron el estado del arte de la dosimetría utilizada en estudios biológicos, la descomposición de espectros de alanina para estimar simultáneamente la dosis y la transferencia lineal de energía, la validación de dosímetros de alanina en presencia de campos magnéticos y nuevas aproximaciones a la microdosimetría con óxido de aluminio. Estos avances tienen aplicaciones tanto en investigación radiobiológica como en radioterapia, dosimetría de haces complejos y preparación ante emergencias.
La sesión final se dedicó a uno de los pilares fundamentales de la preparación ante emergencias: las redes de laboratorios, los ejercicios de intercomparación y la armonización de procedimientos. Las comunicaciones analizaron la capacidad de las redes de dosimetría para responder a incidentes con múltiples personas expuestas, la implementación de modalidades de triaje en los laboratorios y las lecciones obtenidas de diferentes ejercicios nacionales de respuesta.
Consulta el programa, los resúmenes de las comunicaciones y la información de IABERD.
Libro oficial de EPRBioDose 2026 Web oficial de IABERDHospital Universitari i Politècnic La Fe (Valencia)
